"TÁCTICA es lo que se hace cuando hay algo que hacer, ESTRATEGIA es lo que se hace cuando no hay nada que hacer"
Savielly Tartakover

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Al final todo sale bien y si no acaba bien es que aún no es el final

Hace unos días vi la película "El exótico hotel Marigold" y me encantó la siguiente frase: "Al final todo sale bien y si no acaba bien, es que no es el final". Nunca había pensado en su significado, pero, es una verdad indiscutible. En mi opinión, nada está perdido, por muy mal que vayan las cosas en este momento hay que confiar en la vida, hacer un acto de fe y tener la seguridad de que al final todo saldrá bien. No olvidemos que nuestros pensamientos marcan la acción y la acción es lo que produce los resultados, si creo que es posible mis acciones irán encaminadas a conseguirlo y si creo que es imposible, también.

En realidad estamos hablando de superar el miedo al cambio y a la transformación. Todos tenemos miedo al cambio, aunque unos más que otros, y tiene su razón en una cuestión de supervivencia. Eso es, aunque te parezca extraño, es una cuestión de supervivencia. Cuando nacemos y a lo largo de nuestra vida vamos aprendiendo patrones de comportamiento, estos patrones los incorporamos desde nuestras figuras de referencia y al final los convertimos en rutinas.

Una rutina es fácil de ejecutar, lo hacemos con el modo piloto automático encendido y casi sin pensar, no consumimos energía, es algo innato. Cuando se trata de cambiar nuestras rutinas tenemos que poner en marcha otro patrón de comportamiento, tenemos que pensar y poner en marcha nuestra corteza prefrontal para ejecutar nuestros pensamientos. Al poner en marcha la corteza prefontral consumimos muchísima energía y nuestro cerebro lo ve como una amenaza, pasa del ahorro de energía a un gasto excesivo y activa nuestra faceta de resistencia al cambio. ¿Por qué tenemos que cambiar algo que durante mucho tiempo ha dado resultados, aunque sean resultados mediocres?. Así es, nuestro cerebro se opone y se nos vienen a la mente los más oscuros pensamientos de desastre.

Según las investigaciones realizadas en la Fundación "Mental Health" en Liverpool, ofuscarnos en pensamientos negativos hace que se se active en nuestro cerebro la búsqueda de nuevos pensamientos negativos produciéndose una espiral imparable, lo que nos conduce a la ansiedad y la depresión.

En definitiva, si queremos avanzar, si queremos dirigirnos hacía nuestros objetivos, cuando un cambio se produzca en nuestra vida, hay que evitar etiquetarlo, y, sobretodo, enfocarse en la parte positiva del cambio, aquello que enfocas es lo que ves. Mi aptitud ante el cambio y mi forma de comportarme marcarán la diferencia. No puedo cambiar las circunstancias externas pero si puedo cambiar mi aptitud frente a ellas y vivir desde el desapego.

Para acabar, os recomiendo que veáis la película ya que, en mi opinión, es una fuente de alegría, optimismo e ilusión.


jueves, 10 de septiembre de 2015

Lograr metas y seguir creciendo

Hola a todos,

En primer lugar, agradeceros todas las muestras de cariño que me habéis dedicado en un día tan especial y que me han hecho sentir en el paraíso. Gracias a todos los que me habéis acompañado personalmente y aquellos que desde México, Colombia, Venezuela, Argentina y Perú (creo que no me dejo a nadie ;D) me han enviado sus mejores deseos.

Hoy he comprendido que la vida es disfrutar de cada pequeño detalle que nos regala el día a día, de esas llamadas inagotables para algunos, pero que, a mí, me gustaría que se prologaran más, de esos correos tan plagados de buenas intenciones y de los whatsapp, cortos, sencillos pero verdaderamente enternecedores; A buen entendedor pocas palabras bastan.

Aprovecho para deciros que este año he disfrutado mucho. Ha sido un buen año para mí, afortunadamente, casi todos los objetivos que me había propuesto van en marcha, aunque falta el más ambicioso pero no creáis que estoy parada, ya estoy pensando en como llevarlo a la práctica. Os sorprenderé, pronto. Una de las cosas que tengo previstas es emprender y escribir un libro. Empecé con un capítulo, que ya está publicado y otro,  que casi lo está, pero ahora, voy a por el libro entero, así que temblad, porque tendréis que leerlo, o eso espero.

También he aprendido que los objetivos se pueden modificar, eliminar, añadir o transformar, por ello, cada vez voy más tranquila y si las cosas no salen como había previsto, no me quejo porque , ya sabéis que me gustan los derivados del latín, y he aprendido que la palabra quejar viene del latín "Quassare" que significa golpear, sacudir, y así es, mientras nos quejamos, nos golpeamos a nosotros mismos, nos boicoteamos en una espiral de pensamientos negativos (que por si no lo sabéis se atraen)  y perdemos la oportunidad de ver el otro lado de las cosas.

Gracias a mis compañeros de trabajo, Amparo, Xus, Carol, Concha, Isabel, Manuela, Carmen... que me apoyan siempre y hacen que trabajar sea emocionante. Agradezco también a aquellos que vienen a verme de vez en cuando y confían en mí, aunque yo esté en el séptimo mundo o más allá.

En fin, os cuento que ha sido un día maravilloso y que espero que el próximo año pueda contaros que ya escribí el libro y mucho más.



martes, 8 de septiembre de 2015

Las iglesias gemelas de la plaza Gendarmenmarkt (Berlín)

Foto extraída de la wikipedia
En mi viaje a Berlín quedé prendada de la Plaza Gendarmenmarkt, me pareció increíblemente hermosa, creo que es una de las plazas más hermosas que jamás he visto. Además de ser una plaza enorme, muy bien ubicada y muy bien distribuida me pareció muy curiosa su historia.

La plaza fue construida en 1685 por Federico I, Rey de Prusia, con la intención de hacer un ensanche en la ciudad de Berlín. La plaza fue configurada inicialmente como un mercado pero poco después cambió su finalidad. Hasta 1683 estuvo instalado en este plaza el Regimiento Gens d'armes, de aquí el nombre, que ha ido cambiando de nombre a lo largo de la historia hasta volver a su nombre inicial actualmente.

La historia de esta plaza se remonta a la firma el Edicto de Fointanebleu en Francia. En virtud de este edicto se revoca el edicto de Nantes y se prohibe, en Francia,  cualquier religión que no sea la católica.  Asimismo se decreta el cierre de las escuelas protestantes y de los colegios de los hugonotes. 

En este mismo año y como consecuencia de una política de repoblación de Berlín, se dicta el Edicto de Postdam. Este decreto establece que Berlín acogerá a todos los franceses exiliados por motivos religiosos, y además le otorgará algunos privilegios: les eximirá del pago de impuestos en aduanas por lo bienes que traigan, les darán ayudas para construir viviendas, les cederán algunas tierras de cultivo y los declararán ciudadanos con plenos derechos. 

Cientos de hugonotes se dirigen a Berlín para conservar allí sus costumbres y evitar ser perseguidos por motivos religiosos, pero además, también llegan atraídos por estas ayudas, judíos de Viena y Protestantes de Salzburgo. Para materializar lo publicado en este decreto  Federico I manda construir dos iglesias exactamente  iguales en el plaza de Gendarmenmarkt. En la zona norte la iglesia de los hugonotes franceses y la zona sur la iglesia de los luteranos alemanes.

En medio de las dos iglesias se construyó la sede de la Orquesta Sinfónica de Berlín. El resultado de la plaza es espectacular.  Actualmente las dos iglesias son dos museos y la vida a su alrededor es muy activa culturalmente hablando.

Si vas a Berlín, no puedes dejar de visitarla y disfrutarás de una de las plazas más encantadoras.

sábado, 5 de septiembre de 2015

La Madonna de Stalingrado (Berlín)

Hola a todos, 
Después de estas mini vacaciones, retorno con más historias. Hoy quería contaros que este verano fui a visitar Berlín y pase allí algunos días, me gustaron muchísimos museos y monumentos que os contaré a lo largo de estas semanas. Hoy os voy a contar una historia de que realmente disfruté, se trata de la bonita historia de la Madonna de Stanligrado, os tengo que confesar que me la contaron en inglés y que, tiendo a inventar cosas cuando no las entiendo, así que podría ser que alguna parte de la historia fuera fruto de mi imaginación, aunque en principio creo que no.

Kurt Reuber, su autor, nació en 1906 en Kassel (Alemania), estudió teología y fue pastor de su iglesia. Cuando estaba estudiando teología se dio cuenta de que cuerpo y alma formaban un todo armónico y que, quizás, podría ayudar más a sus feligreses si además de darles remedios para alma podía también darle soluciones para sanar el cuerpo, así las cosas estudió medicina y en sus ratos libres, como afición, aprendió pintura.

Kurt Reuber fue enviado en el sexto ejército alemán a una de las batallas más sangrientas de la Segunda Guerra Mundial, la batalla de Stanligrado, una ciudad a orillas del río Volga. En noviembre de 1942 más de 20.000 hombres se desplazaron a luchar a esta gran batalla. El ejército Rojo se desplegó por todos los flancos, evitando el avance del ejército alemán. Las temperaturas bajaron drásticamente, el sexto ejército no estaba preparado para estas temperaturas tan bajas, no disponían de material. A esto, hay que añadir, que se les acabó la comida y pidieron permiso para regresar. Las órdenes que recibieron fueron que se quedaran allí ya que, en breve, les iban a enviar refuerzos y víveres. Los refuerzos no llegaron nunca y aunque tiraron los víveres desde avionetas no todo lo enviado llegó a su destino.

Kurt se dio cuenta de que estaban muriendo muchos soldados y que sus conocimientos de médico no podían hacer mucho por remediarlo pero quizás sus conocimientos de Teología si podían ayudar. Era 24 de diciembre, y así las cosas, después de visitar a los heridos, llegó a su barracón, se acordó de su mujer, de su comunidad de feligreses y pensó "es Navidad para todos hagamos hoy algo distinto”. Sacó un mapa de Rusia que tenía plegado en su mochila y un pedacito de carbón que cogió de la candela y se puso a dibujar. 

Era 24 de diciembre de 1942, día de Nochebuena, así que dibujó unos trazos negros sobre el reverso del mapa y le fue dando forma. Después de cierto tiempo bosquejó la imagen de la Virgen María, con el niño en brazos, al que abriga con mucho cariño con su manto. Alrededor escribió las palabras "1942: Navidad en el cerco, luz, paz y amor. Fuerte de Stalingrado".

Terminó su magnificó dibujo, lo colgó en la pared y encendió una vela. Este pequeño hecho creó un clima de amor, confianza y fe e hizo que el día de Navidad fuera completamente diferente a otros días. Gracias a este pequeño cambio, aquel día, en aquel fuerte,  se compartieron, canciones, comida, música, fe y esperanza.

La batalla de Stalingrado terminó el 02 de febrero de 1943. Kurt Reuber y la mayoría de los soldados fueron tomados como prisioneros por el ejército soviético pero, antes de ser tomado prisionero, Kurt le dio la imagen dibujada a un compañero junto con una carta que quería hacer llegar a su familia, en la carta escribió "Madre e Hijo están inclinados el uno hacia el otro, envueltos en un gran manto, que protege a ambos. Me vinieron a la mente las palabras de San Juan: Luz, Vida, Amor”.

El 20 de enero de 1944 murió en el campo de Yelabuga (Rusia).

La imagen se encuentra en la iglesia Kaiser Wilhelm Memoria (Berlín) desde 1983. Esta iglesia es preciosa, me encantó, fue bombardeada en 1943, durante la Segunda Guerra Mundial y su reconstrucción se hizo de manera parcial para recordar los efectos de la Guerra y la destrucción. Os hablaré de ella en otro post porque bien lo merece.

Hoy quería señalar, como, cambiar una sola cosa, un pequeño cambio de pensamiento y de actitud, pudo cambiar un clima de tensión por uno de calidez y fe y hacer que durante un día olvidaran la guerra y el dolor.


miércoles, 29 de julio de 2015

La incertidumbre y su relación con la necesidad de control

Si, así es, cada vez la vida pasa más rápido, queremos hacer muchas cosas a la vez y no disponemos de tiempo para saborear cada uno de nuestros momentos y logros. Nos cuesta hacer una sola cosa y terminarla antes de empezar otra. Ir cerrando ventanas es algo que nos preocupa, que nos proponemos pero que no podemos ejecutar, así las cosas, estamos trabajando en el ordenador y tenemos todas las ventanas posibles abiertas hasta que no sabes que estabas haciendo y empiezas a cerrar todas aquellas que no necesitas. La organización es muy importante para ser efectivo, y no solo en el trabajo, sino para desarrollar cualquier proyecto de vida. El orden es esencial.

En general, tenemos la necesidad de entender el mundo que nos rodea, percibiendo un cierto control sobre el mismo. Nos gusta prever las cosas con tiempo y la incertidumbre de lo que nos sucederá nos genera ansiedad. El tiempo pasa de un modo vertiginoso y a causa de ello sentimos que no tenemos el control sobre lo que nos sucede, que no podemos influir en las situaciones externas, que no podemos conseguir aquello que nos habíamos propuesto.

Un cierto control sobre lo que nos sucede es bueno y suele estar asociado con las conductas de logro como la elección de metas más difíciles, expectativas de resultados más elevadas y una mayor persistencia en las tareas complicadas. De esta forma, sabemos que tener un cierto control es bueno pero cuando el control se vuelve obsesivo reduce nuestros niveles de felicidad y generan ira, ansiedad y frustración. ¿Cuál es el nivel óptimo de control? Llega un punto en que la curva desciende y un control mayor causa molestias.

Las investigadoras Ellen Langer y Judith Rodin hicieron un estudio en una residencia de ancianos. Para este estudio cogieron dos grupos de ancianos. La diferencia entre los dos grupos fue que al primer grupo le daban la opción de elegir. Elegían el menú, las películas querían ver cada noche, además, tenían la posibilidad de elección de los juegos que se llevarían a cabo, podían elegir que tipo de planta querían tener en su habitación e incluso cuidarla. Al segundo grupo, no le permitieron ninguna elección. Les daba el menú que la cuidadora había elegido previamente, tenían una planta en su habitación, dicha planta había sido puesto allí, sin previa consulta y no la cuidaban ellos. la programación de cine estaba prediseñada y ellos sólo era informados de la película que querían ver. Después de un cierto tiempo bajo estás rutinas, las investigadoras observaron que la posibilidad de elección y la plena conciencia no sólo mejoraba la salud física y psicológica de los ancianos sino que además alargaba la vida.

En definitiva, y como desarrollaré en otro post, tener control sobre lo que nos sucede y planificar todas nuestras acciones puede ser bueno pero, si el control aumenta, y es excesivo lo único que sucede es que nos preocupamos, nos irritamos ante cualquier situación que se aleje de nuestras previsiones, tenemos tendencia al catastrofismo, poca tolerancia a la frustración y una excesiva autocrítica que nos impide avanzar.

jueves, 23 de julio de 2015

Sobre Washintong Irving

Este fin de semana he estado en Granada, visitando la Alhambra y la Alpujarra. Disfrute mucho de pequeños pueblos como Lanjarón, Trevélez, y muchos otros con bonitas calles encaladas de blanco y paisajes extremadamente hermosos. Hice una visita guiada a la Alhambra y, afortunadamente,  pude conocer la estancia donde el escritor Washington Irving dio forma a su libro "Cuentos de la Alhambra" y aunque no he leído la obra, cuando hablaron de él me sentí tremendamente atraída por su biografía.

Washington Irving nació en Nueva York el 03 de abril de 1783. Era hijo de un rico comerciante de Nueva York y desde muy temprano desarrolló un gran amor por los libros. Tuvo la gran suerte de ejercer su pasión desde la adolescencia, ya que su hermano regentaba el periódico Morning Chronicle y le dio la oportunidad de publicar sus ensayos. Después de dar sus primeros pasos en este medio empezó a escribir en una publicación quincenal de relatos humorísticos llamada Salmagundi, y después de esto, empezó a escribir sus primeros libros.

Irving era un apasionado de los viajes y de la escritura, aunque aún no había destacado como escritor, él seguía alimentando su pasión y escribiendo siempre que podía y tenía ocasión.

Por recomendación de su padre estudió derecho y aunque terminó la titulación no le gustaba ejercer esta profesión, prefería dedicarse a escribir sobre aquello que le apasionaba, los viajes. A los 23 años sufrió un duro revés, Matilde Hoffmann, la chica que él hubiera deseado como compañera de vida, falleció, y Washington Irving se volcó aún más en la escritura.

En 1828, el Ministro representante de Estados Unidos en Madrid le encargó que estudiase documentos relacionados con el Descubrimiento. Irving llegó a España y quedó fascinado por la riqueza y el exotismo de la civilización Hispano-Musulmana. Durante meses Washington Irving se instala en la Alhambra y escribe sus "cuentos de la Alhambra" con los relatos que le transmiten oralmente los habitantes de este paraje incomparable. Es un libro de fantasía, lleno de exotismo y tocado por la pasión por lo viajes que sentía Irving y que transmite a quien lo lee. No es de extrañar y sólo hay que observar la gran belleza de la majestuosa Alhambra. 

En la primavera de 1829  Washington Irving cruzó a caballo el trayecto entre Sevilla y Granada. En este camino Irving descubrió edificios llenos de embrujo y paisajes embelesantes que quiso dar a conocer en sus libros y escritos. Esta ruta persiste hoy en día, es la "ruta de Washington Irving". Consiste en recorrer a pie o en bicicleta los 250 kilómetros que nuestro personaje recorrió a caballo en su día.

Me encantó la biografía de Washintong Irving. Volveré a escribir sobre este tema cuando pueda leer el libro "Cuentos de la Alhambra" y pueda opinar sobre el libro y su viaje. Tengo que confesar que lo que más me gustó de su biografía es que estudió derecho pero no ejerció nunca porque se dedicó a su pasión, a escribir y a la literatura de viajes. Llegó a ser embajador de Estados Unidos en España desde 1842 a 1845, y aunque sus estudios le sirvieron de base para todo  lo que logró, lo que me gustaría destacar es que su pasión lo hizo grande.

Apunto en mi libreta de los deseos, leer cuentos de la Alhambra, a ser posible estando allí, entre sus mágicos muros y sus bellas fuentes
y recorrer la ruta de Washington Irving a pie o en bicicleta. Vaya lujo!!!.

miércoles, 22 de julio de 2015

Asertividad: el arte de aceptar cumplidos

Estos días he estado leyendo algunas cosas sobre el tema de la asertividad y la forma de recepcionar o aceptar cumplidos. Me he dado cuenta de que me cuesta muchísimo contestar cuando alguien valora algo que considera que he hecho bien, nunca pensé que responder con frases como "otro lo habría hecho igual, o no lo merezco" o simplemente cambiar de tema o devolver el cumplido de una forma espontánea y, sin reflexión previa, es un comportamiento poco asertivo. Si no contestamos o cambiamos de tema estamos dejando una ventana abierta, estamos rechazando un cumplido de alguien que lo hace con todo su afecto y que no recibe ninguna respuesta por nuestra parte. Creo que somos muchos los que no habíamos pensado nunca que cambiar de tema, sin darnos cuenta, fuera un comportamiento poco asertivo.

Aceptar un cumplido es un acto de humildad, es recibir lo que otras personas nos regalan porque creen que, realmente, lo merecemos. En este campo el libro "Análisis Transaccional" del autor Eric Berné, basado en la filosofía humanista, parte de que todos nacemos príncipes o princesas y después de nuestras vivencias, nuestras relaciones y las decisiones que vamos tomando en nuestro camino nos convertimos en lo que somos: cisnes o patitos feos. Una "transacción" es la unidad de comunicación entre dos personas. En este sentido, existen relaciones humanas que permiten crecer, que enriquecen y fomentan la autonomía y en cambio hay otras que te impiden avanzar. El Análisis transaccional pone el énfasis en los factores que influyen en que lleguemos a ser las personas únicas que somos en el presente.

Aceptar el cumplido parece complicado pero realmente no lo es si lo convertimos en un hábito, cuando alguien nos haga cumplido, lo más sencillo es dejar unos instantes para reflexionar, contestar con el lenguaje no verbal, la posición corporal y una bonita sonrisa y después algo tan sencillo como dar las gracias.

Además de contribuir a aumentar nuestra autoestima hay muchos estudios que demuestran que mostrar gratitud es uno de los componentes esenciales para fluir en nuestro quehaceres cotidianos. Los seres humano somos seres sociales por naturaleza, necesitamos la compañía de otros seres humanos y necesitamos convivir y realizar actividades sociales para sentirnos plenos. Hay un artículo muy bueno que nos habla del camino o el paso de la soledad al aislamiento, si os interesa, podéis consultarlo aquí:

http://oshovisions.blogspot.com.es/2012/02/discourse-images.html