"TÁCTICA es lo que se hace cuando hay algo que hacer, ESTRATEGIA es lo que se hace cuando no hay nada que hacer"
Savielly Tartakover

martes, 4 de noviembre de 2014

El Principito y los tres baobabs (Segunda parte)

El Principito y los tres baobabs (segunda parte)



Tal y como os conté en el post anterior, El Principito es un libro del que no te cansas nunca, cada vez que lo lees lo haces de manera diferente y descubres cosas que no habías visto en una primera lectura. Es un libro para todas las edades, lleno de símbolos y enseñanzas que nunca se olvidan.

Una de las lecciones que más me gusta es la del capítulo V. Si, es el capítulo en que El Principito nos presenta a los baobabs. El Principito quiere un cordero, desea un cordero que coma arbustos ya que está muy preocupado porque en su país crecen terribles baobabs.

"Hice notar al principito que los baobabs no son arbustos, sino árboles grandes como iglesias y que aun si llevara con él toda una tropa de elefantes, la tropa no acabaría con un sólo baobab.

El principito observó- "pero los baobabs antes de crecer comienzan por ser pequeños."

En efecto en el planeta del principito, como en todos los planetas había hierbas buenas y hierbas malas. Como resultado de buenas semillas  de buenas hierbas y de malas semillas de malas hierbas. Pero las semillas son invisibles. Duermen en el secreto de la tierra hasta que a una de ellas se le ocurre despertarse. Entonces se estira y, tímidamente al comienzo, crece hacía el sol una encantadora brizna inofensiva. Si se trata de una planta mala, debe arrancarse la planta inmediatamente, en cuanto se ha podido reconocerla. Si un baobab no se arranca a tiempo ya no es posible desembarazarse de él. Invade todo el planeta. Lo perfora con sus raíces. Y si el planeta es demasiado pequeño y si los baobabs son demasiado numerosos lo hacen estallar.

Es cuestión de disciplina. Cuando una termina de arreglarse por la mañana debe hacer cuidadosamente la limpieza del planeta. Es un trabajo aburrido pero fácil."

Así es, este capítulo está lleno de sabias enseñanzas y simbolismos. El cordero representa a los sueños, a la tranquilidad, a la ternura, cuando no podemos dormir contamos corderitos, se los enlaza con los sueños tranquilos y relajantes contando tiernas orejitas que saltan en un hermoso prado. Es el símbolo del sueño tranquilo y reparador.

El planeta es nuestro cuerpo, es nuestra casa, es donde se aloja nuestro espíritu, nuestro ser, nuestra alma, lo más intimo de nosotros y nuestra casa siempre tiene que estar limpia, limpia de malas semillas, limpia de todo obstáculo que nos impida llegar a aquello que nos hemos propuesto, a nuestros objetivos a nuestros sueños, a nuestra más bellos anhelos y deseos. Alcanzamos nuestros objetivos cuando habitamos un cuerpo preparado para conseguir todo aquello que nos proponemos, si el cuerpo no está en condiciones, nuestra mente no puede trabajar al mismo ritmo que si estuviera todo en orden.

Los baobabs representan los malos pensamientos, una vez crecen, son robustos como iglesias. ¿Hay algo más fuerte y robusto que una iglesia?. Toda acción siempre comienza por un pensamiento. Nace un pensamiento que desata una emoción y que se traduce en una acción. Siempre empezamos nuestras andaduras con un pensamiento pero ese pensamiento puede ser positivo o negativo. Al principio no se sabe, todos nuestros pensamientos están en nuestra mente, habitan en la tierra y no son ni buenos ni malos, sólo son pensamientos que hacen que nos movamos hacía algún sitio y tomemos una decisión, son pensamientos que desatan una emoción. ¿Qué pasa si los pensamientos son negativos?

Si esos pensamientos son negativos, se traducen en una emoción negativa. Las emociones no son buenas ni malas, sólo nos dan información para que tomemos una decisión, podemos vivir la emoción y si la consideramos negativa desecharla. No hay que dejar crecer las emociones negativas porque si un baobab no se arranca a tiempo ya no es posible desembarazarse de él e invade todo el planeta, lo perfora y puede hacerlo estallar.

Si nos centramos en una emoción negativa no podemos tomar las decisiones correctas, nos centramos en un determinado enfoque y no somos capaces de ver más alternativas porque ya estamos focalizados y centrados en algo que nos afecta, que nos inunda y que no nos deja ver más allá de lo que tenemos delante de los ojos, perdemos la perspectiva.

Doy fe de que así es, cuando algo que nos afecta mucho se instala en nuestra mente y no lo dejamos marchar pasamos las 24 horas del día (y porque no hay más) pensando en cómo pudo suceder y qué hicimos para que sucediera o qué podríamos haber hecho para que no sucediera, no podemos dormir y entonces nuestra oveja interna no puede comerse el baobab, cada vez estamos más ansiosos, perdemos la capacidad de escucha y cuesta mucho trabajo volver a la situación inicial de la que partíamos.

La vida es muy hermosa, cada día disfrutamos de nuevas experiencias que podemos clasificar como positivas o como negativas pero aún siendo negativas siempre son experiencias, nuevas enseñanzas y si nuestra mente ha descansado y está libre de baobabs podemos utilizarla a nuestra favor, crear nuevas situaciones y encontrar nuevos retos. Como dice mi grupo de música favorito "es mejor caminar que pararse y ponerse a temblar". 

En resumen, me encanta este capítulo, como muchos otros, porque nos enseña que vivir es cuestión de disciplina, al igual que aseas tu casa cada mañana, tu mente también debe permanecer limpia. Os recomiendo que uséis la atención plena y la herramienta del mindfulness.

¿Os habéis planteado por qué son tres los baobabs que crecen en el planeta del perezoso? Bueno, lo dejaré para otro post, la verdad es que El Principito da para mucho.









sábado, 1 de noviembre de 2014

El Principito y los tres baobabs (primera parte)

El Principito y los  tres Baobabs


He iniciado un nuevo proyecto que siempre había querido desarrollar pero que nunca me había decidido a llevarlo a cabo, como os he contado en otras ocasiones, soy lectora empedernida de todo buen libro que llega a mis manos y hace poco y gracias a algunos compañeros empecé a escribir mis primeros cuentos cortos, ¡menuda experiencia!. Les agradezco a todos sus ánimos y su tesón en hacerme sentir escritora.

Cuando escuché que la asociación alumni iba a formar un grupo de lectura no lo pensé dos veces y decidí colaborar, casualmente, el primer libro de lectura sugerido ha sido uno de mis preferidos, un clásico, un libro para todos los públicos, un libro que ha hecho viajar con la imaginación a todos aquellos que lo han leído. Un libro que puedes leerlo muchas veces porque cada vez que lo lees encuentras algo nuevo que te hace verlo desde un enfoque diferente. Para mí más que un libro es un tratado de filosofía. Me imagino que todos habéis adivinado ya de que libro se trata. Si, ese es, nada menos que "El Principito" de Antoine de Saint Exupery, no podía ser otro.

Empiezo en el club de lectura con uno de los libros que más me gusta y que he leído en varias ocasiones, que podría leer unas cuantas veces más y del que nunca me cansaría.

Uno de los capítulos que más me gusta de "El Principito" es el que nos habla de los tres baobabs, es una capítulo muy valido para el día a día y totalmente aplicable a nuestra vida cotidiana.

Antes de contaros lo que me gusta de este capítulo voy a hablaros de otra cosa que me entusiasma, de mi afición a la botánica y mi amor por el Baobab. 

El baobab es un árbol fascinante, para todos aquellos que no lo conozcáis os voy a hacer una breve presentación y después de ello, al igual que yo, os aseguro que deseareis conocerlo.

El baobab es un árbol majestuoso, puede alcanzar e incluso superar los 20 metros de altura. Tiene un tronco muy ancho, tanto que puede llegar hasta los 15 metros de diámetro.

Posee unas hermosas hojas verdes y brillantes que son caducas cuando llega la temporada seca, para ahorrar agua y reservas. Tiene unas grandes flores, generalmente blancas, que se abren sólo por la noche y debido a ello, sólo pueden ser polinizadas por los murciélagos. Su flor es muy efímera, sólo dura un noche, como las violetas, mi flor preferida, que una vez cortada son muy efímeras y delicadas.

Los frutos son alargados, miden aproximadamente 45 centímetros de largo, su pulpa es harinosa y comestible, le suelen llamar "pan de mono", aprovecho para presentaros un grupo buenísimo de percusión que se llama así.

Intentaba recordar cuando surgió mi amor por el baobab y mi deseo de conocerlo y recordé que una vez actuaba el grupo "pan de mono" en Alboraya , iba a verlos tocar y me interesó saber porque se llamaban así, me pareció un nombre curioso. Así me fui adentrando en la vida y leyendas de este majestuoso árbol.

Este majestuoso árbol vive en las sabanas de África aunque también hay algunas especies en Australia, su longevidad supera los 3000 años, ¡impresionante! y su tronco, hueco puede almacenar más de 6.000 litros de agua.

Todo en el baobab es de utilidad, su madera es empleada para hacer papel y cestos, la corteza se utiliza para preparar tisanas y sus hojas y frutos se comen.

Hay varias leyendas sobre este fascinante y majestuoso árbol, voy a contaros sólo una de ellas aunque seré breve ya que lo que me interesaba era hablar de la escena de El Principito  y los tres baobabs.

Cuenta la leyenda que los Dioses plantaron todos los árboles de la naturaleza, y entre ellos el baobab. El baobab era un árbol, bello, longevo, majestuoso, útil... y se sintió orgulloso de ello, para mostrar su belleza al resto de árboles y plantas comenzó a crecer, creció tanto, que llegó un momento en que daba sombra a todas las demás especies y les retrasaba su crecimiento. Cada día era más alto, sus hojas acaparaban todo el sol y eran hermosas, brillantes y muy atractivas, sus flores exóticas y de delicados colores llamaban la atención. El baobab se volvió vanidoso.

Los Dioses le ordenaron que parara de crecer  y permitiera que el resto de especies pudieran desarrollarse pero el baobab quería mostrarse en todo su esplendor y continuó creciendo. Los Dioses, como castigo, tuvieron que tomar una decisión y decidieron plantarlo del revés. Le dieron la vuelta de forma que lo único que vemos son las raíces que parecen que estén invocando el perdón de los Dioses.

En un próximo post os hablaré de la historia de El Principito y los baobabs.

Nota: la leyenda del baobab la leí en la siguiente página. Agradezco a su autor/a el que la haya compartido.
http://www.fotolog.com/am_wasserfall/67685112/











domingo, 12 de octubre de 2014

¿Cuánto tiempo son 15 minutos?

En 15 minutos

Llevo todo el día pensando como dan de sí 15 minutos, recuerdo cuando iba a defender la tesina del máster y tenía que hacer una exposición de 15 minutos. Al principio 15 minutos me parecían larguísimos, qué iba a decir, madre mía 15 minutos delante de un tribunal y un montón de gente expectantes a lo que ibasa decir. Me pareció muchísimo tiempo.

Me puse a preparar la presentación y entonces 15 minutos me parecían muy pocos, podía estar hablando horas del tema que más me gustaba, del que más sabía y del que había estado profundizando todo un año. Ahora el problema cambiaba, no podía sintetizar en 15 minutos todo lo que sabía, necesitaba más tiempo. Es curioso como cambian los problemas, dependiendo de las expectativas, quería contar tantas cosas que 15 minutos no daban de sí, pero no se trataba de aburrir al tribunal sino de hacer una breve presentación del estudio del tema, una presentación que les cautivara y que les hiciera salir pensando que había merecido la pena.
Salí del paso, con ayuda de mi tutora y el consejo de buenos amigos fuí capaz de sintetizar en 15 minutos.

La semana que viene voy a una concentración de personal universitario en Turku, y tengo 15 minutos para hacer mi presentación, aquí se presenta algo de valor añadido, la presentación debe ser en inglés. Un nuevo reto, 15 minutos y en inglés. En estos momentos estoy pensando que hacer para en 15 minutos cautivar la expectación de todos los asistentes hacía mi presentación y la verdad me resulta muy complicado.

La semana pasada leí sobre una investigación que se había hecho en una universidad americana sobre cómo satisfacer las expectativas de aquellos que nos rodean.

En el experimento cogieron tres grupos, y les propusieron hacer una puzzle complicado, y les explicaron que en todo momento iban a tener al lado una persona encargada de ayudarles en su difícil tarea.
Al primer grupo les pusieron a una persona que no ayudaba a hacer el puzzle, cada vez que le preguntaban, encogía los hombros en señal de no saber. Al segundo grupo le pusieron una persona que les ayudó en todo lo necesario para completar el puzzle y al tercer grupo le pusieron a una persona que ayudaba tanto que abrumaba con la ayuda, su ayuda era excesiva, casi le faltaba coger el puzzle y realizarlo.

Después de la experiencia pasaron una encuesta a los participantes sobre cómo se habían sentido con la ayuda proporcionada. Los del primer grupo estaban todos muy desencantados porque les habían prometido ayuda y no habían sentido o notado esta ayuda, la persona que estaba para ayudar no ayudaba, sus expectativas se vieron frustradas, esperaban algo que no sucedió y todos se sintieron engañados o desencantados.

Los del segundo grupo, que habían sido ayudados tal y como esperaban, estaban todos muy satisfechos porque las expectativas que tenían coincidían con los resultados obtenidos.

Los del tercer grupo, en los que el ayudante había superado con creces las expectativas de los participantes, no estaban mucho más encantados que el segundo, es decir se sentían satisfechos pero no mucho más que los del segundo grupo.

Después de esta investigación se concluyó que si las expectativas coinciden con los resultados, el grupo se siente satisfecho pero si los resultados exceden mucho de las expectativas no se sienten mucho más contentos o satisfechos, es decir una vez llegamos a la satisfacción esperada todo lo que sobrepasa no se valora o se valora mínimamente.

En base a este estudio, mi presentación no tiene porque ser excelente, basta con que alcance a las expectativas del grupo y basta con que cautive su atención durante los 5 primeros minutos para que el resto fluya y se complete sin ningún esfuerzo por mi parte.

Disfrutaré de los 15 minutos.



sábado, 20 de septiembre de 2014

La importancia del lenguaje

Siempre he sido una gran defensora de que el lenguaje no sólo describe la realidad, sino que la crea y le da visibilidad. La mayor parte de las acciones son verbales, el lenguaje no sólo representa la realidad sino que crea acciones, construye la practica social e influye en nuestros pensamientos, sentimientos y por supuesto en nuestros actos.

El lenguaje construye la realidad, cuando hablamos lo hacemos con un propósito determinado, con un objetivo en mente y ello nos hace construir nuestro propio discurso, un discurso con el que nos visualizamos a nosotros mismos y con el que intentamos obtener conductas determinadas de las personas que nos rodean.

Podemos ver un ejemplo en la publicidad, nos invitan con imágenes y palabras a ver las cosas de manera diferente, a comprar un producto nuevo, a comportarnos de una determinada forma, todo ello es parte del marketing y de las estrategias del mercado, con el lenguaje crean acciones.

Si analizamos el discurso vemos que hay verbos que producen consecuencias como prometer, advertir, amenazar... estos verbos nos obligan a una acción posterior, prometer significa cumplir.

¿Cómo se producen nuestros pensamientos? Pensamos dentro de unas categorías que son lingüísticas, tenemos unas etiquetas y unos recursos del lenguaje que utilizamos para pensar, primero el lenguaje, y después el pensamiento, seguido del sentimiento y de la acción.

Nuestro pensamiento determina como nos sentimos. Describimos lo que sentimos con el lenguaje, sirviéndonos de una caja de recursos que tenemos en nuestra mente, recursos interpretativos que emergen de las experiencia y de nuestro contexto social.

Si nuestro lenguaje es positivo, construimos un mundo positivo, lleno de sensaciones positivas que somos capaces de transmitir a nuestro contexto más cercano. A mi me resulta muy útil evitar las negaciones y utilizar adjetivos agradables y que tengan mucha intensidad.

Dominar el lenguaje es complicado y mucho más cuando se trata de hablar de sentimientos, pero identificar y expresar lo que sentimos es el primer paso para construir nuestra realidad y conseguir la adaptación al medio.

El lenguaje construye nuestro mundo, tanto exterior como interior por ello, hay que tener cuidado y tener en cuenta que usar un lenguaje positivo y creativo siempre es el primer paso para construir nuestro mundo más optimista.






miércoles, 3 de septiembre de 2014

¿Qué criterios utilizamos para fijar el precio de las cosas?

Esta mañana escuché en la radio que el cantante Sting tiene una magnifica finca en la Toscana, repleta de olivos y vides y ofrece la posibilidad de ir a recoger oliva o uva (según temporadas) pagando por la experiencia. Si, eso es, ir a recoger uva pagando, trabajas y pagas tú, ¿es posible?

No hemos tardado en iniciar una conversación al respecto y se han establecido dos grupos, aquellos que opinan que recolectar olivas era una gran experiencia ecológica y merecía pagar por disfrutarlo y aquellos que consideraban que era un duro trabajo y que no irían a no ser que tuvieran necesidad o estuviera bien pagado.

Me ha resultado muy interesante el debate, lo que para unos es una gran experiencia para otros es un trabajo, ¿de qué depende la idea? Quizás de las expectativas que tenga cada uno.

Pensando en ello he recordado uno de mis libros preferidos, uno que jamás pasará de moda, "las aventuras de Tom Sawyer" de Mark Twain, novela publicada en 1876 y que aún hoy, nos da muchas lecciones sobre lo que es la vida.

En esta novela hay un capítulo en el que la tía de Tom le castiga a pintar una larga valla de yeso virgen de nada menos que 9 metros, todos los amigos de Tom se van a jugar y él no puede ir. Uno de sus mejores amigos empieza a lamentarse porque el pobre Tom no podría jugar. Después de que Tom oyera las lamentaciones varias veces le contesta a su amigo que él no considera que pintar una valla sea un trabajo tan penoso, ¿acaso todo el mundo tiene acceso a pintar una valla?, no, las vallas sólo pueden pintarlas aquellos que son afortunados, sólo las personas que tienen unas características que los hacen especiales y ademas, la gente después de pintar se siente como si estuvieran en la nube, es una experiencia única, maravillosa y digna de probar.

El amigo de Tom le pide probar y Tom le contesta que no puede ser, que la tía es muy exigente con la pintura de la valla y sólo aquellos elegidos pueden pintar, entonces su amigo, guiado por el deseo y la motivación de tener unas características especiales, le ofrece una manzana si le deja pintar la valla, a lo que Tom accede.

Poco a poco fueron llegando más amigos y todos querían pintar, al final de la escena Tom tenía una manzana, una cometa, un cordel, un fragmento de citara, un fragmento de botella de cristal azul, una llave que no abría nada... y estaba sentado, viendo como sus amigos terminaban de pintar la valla. 

En el año 1876 Mark Twain nos describió esta escena, ¿no les parece que ya estaba describiendo la noticia de que hay gente que paga por ir a recoger olivas?.  No veo que sea nada novedoso. Pagamos por aquello que deseamos disfrutar, puede ser muchas cosas, cada uno tiene unas motivaciones, en este caso podría ser, disfrutar de la naturaleza, ser ecológicos, estar en la finca de Sting, aunque sea trabajando. Tom hace  que una experiencia que en principio se considera un trabajo y por lo tanto negativa se convierta en un deseo, un placer y por lo tanto una experiencia positiva.

Nuestras expectativas condicionan nuestras acciones y nuestras decisiones, aunque a veces sean irracionales.

sábado, 10 de mayo de 2014

DE BUENAS INTENCIONES ESTÁ EL INFIERNO LLENO... (O ALGO ASÍ)

Odio esta frase, no puedo explicar por qué, pero siempre la oigo en mis peores momentos. Siempre he opinado que quienes abanderan esta frase y "la sueltan" siempre que surge la ocasión son personas que no saben luchar, personas que no creen en la creatividad, que no están dispuestas a utilizar todos los recursos de los que disponen para sacar sus ideas hacía adelante. Lo peor de todo es que son personas con recursos pero sin aquello a lo que mi iaia le llamaba "espenta", y que es una palabra que no sé definir pero que me encanta. La "espenta" es algo así como ser proactivo, estar dispuesto a tomar decisiones y a luchar por aquello que merece la pena. La "espenta" la tienen aquellas personas que utilizan el pensamiento lateral, que son flexibles, que saben cambiar su perspectiva para ver los problemas desde diferentes ópticas, dejan opinar a los demás, saben ser flexibles con su enfoque y saben a dónde se dirigen.

Es una verbalización interna de las que coartan la creatividad y la expresividad de las personas, yo la asimilo a "para que voy a continuar si al final no voy a llegar a ningún sitio" "Si siempre se ha hecho así, por qué vamos a cambiar ahora...". Es una frase para pensar y repensar y al final terminar desechándola por mentirosa, si por mentirosa, todo en la ida tiene solución y no siempre es la primera que se nos ocurre, hay que experimentar, probar y no tener miedo al fracaso, el fracaso forma parte de nuestra experiencia y de nuestro aprendizaje y hay que saber convivir con él, igual que se convive con el día a día, con los éxitos y con las alegrías.

El pensamiento lateral nos ayuda a crecer, y no es algo difícil, no es un don, es algo innato y que sólo hay que practicarlo cada día para entrenarnos en esta forma de pensar, en el pensamiento crítico, el pensamiento algorítmico, el pensamiento analógico. Todo empieza con la duda, no hay que dar los paradigmas por sentados, es necesario preguntarse cada vez, es necesario cuestionar las soluciones, sin ser víctima del extremismo. Cada vez que apliquemos una solución debemos preguntarnos ¿podríamos haberlo solucionado de otra forma? ¿Alguien alguna vez aplicó una solución diferente? ¿podría utilizar soluciones aplicadas en otras disciplinas para resolver mi problema? ¿desde cuántos puntos de vista puedo visualizar el problema?...

Hay problemas que sólo se pueden solucionar si dejamos atrás nuestras pensamientos básicos, nuestras convicciones, nuestros paradigmas y nos permitimos la libertad de enfocar el problema desde diferentes perspectivas.

Partimos de los hechos para formar nuestras convicciones, los hechos en si mismos, no tienen características inherentes, es la persona que los interpreta la que le otorga las características. La persona que vive esos hechos le otorga unas cualidades en su pensamiento y esas cualidades, permanecen en nuestro recuerdo como ley causa- efecto. En la mayoría de ocasiones, para otras personas, los mismo hechos tienen significados diferentes pero para nosotros son nuestras convicciones, nuestras experiencias nuestros paradigmas, y ello nos condiciona en la interpretación del resto de hechos y decisiones que vivimos cada día.  Nos condiciona tanto, que incluso cuando leemos un libro, de aventuras o de misterio, cada persona interpreta los hechos que suceden de una manera diferente, apoyándose en sus experiencias y convicciones. Los personajes de los libros cobran vida de forma diferentes según quien sea el lector, ni tan siquiera las ilustraciones, ayudan a que veamos a los personajes de igual manera. Esta es la magia de leer un libro, te hace sentir diferente, especial y único.

El pensamiento lateral nos ayuda a encontrar soluciones diferentes, innovadoras y creativas. Nos ayuda a crecer personalmente y a ayudar a crecer a las personas que se encuentran a nuestro alrededor y a las que les brindamos cada día nuestra forma de hacer las cosas. El pensamiento lateral es el cambio, y el cambio siempre es el principio de la creatividad y la innovación.

Aquellas personas que practican el pensamiento lateral aceptan la pluralidad de ideas, se sienten cómodos ante la incertidumbre, porque la incertidumbre es una oportunidad de llegar a una nueva idea. Son personas que le dan importancia a lo que en un principio parece irrelevante porque muchas veces marcan la gran diferencia. Son personas a las que le gusta llegar a nuevas soluciones, salir de su zona de confort y marcar la diferencia.

En resumen, hay que evitar las verbalizaciones internas que coartan nuestra creatividad y nos llevan "al lado oscuro" y sobretodo NUNCA repitas "de buenas intenciones está el infierno lleno... o algo así" porque es la forma fácil de no continuar. Como decía Carlos Goñi, "es mejor caminar, que parar y ponerse a temblar".

lunes, 28 de abril de 2014

Creatividad

El origen de la palabra creatividad es muy reciente. Se incluyó en el Real Diccionario de la Lengua Española en el año 1984. Este concepto ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, así, para los griegos, los artistas no eran creadores, los poetas, los escultores, los compositores, no eran creadores, eran descubridores que mostraban al resto de la humanidad cosas que permanecían ocultas para el resto. Los poetas, los escultores, los pintores... dominaban el arte y lo mostraban al resto pero no eran creativos.

En Roma, se asimilaba creatividad con crear, engendrar y por lo tanto sólo el Creador tenía creatividad. 

En la Edad Media se introduce el término imaginación, el artista contemplaba la belleza y fruto de su imaginación lo plasmaba en su obra desde su perspectiva.

Es en el Renacimiento cuando empieza a reconocerse la capacidad creativa del artista y empiezan a asimilarse los científicos y los artistas.

En 1984 la RAE la incorpora al diccionario y la define como facultad de crear o capacidad de creación, es entonces cuando empieza a dársele la importancia que merece y empiezan a utilizarse métodos para despertar y cultivar la creatividad en las personas. En la actualidad se considera que es un actividad estratégica para el buen desarrollo de cualquier actividad o negocio.

La creatividad es una idea original que genera valor, resuelve problemas o lleva a soluciones novedosas. La creatividad es un proceso, un proceso que se genera y se desarrolla en algunas personas que han desarrollado unas habilidades especiales para detectar posibles problemas y buscar soluciones exitosas a las mismas, son personas con mucha motivación, persistentes, que son flexibles en sus pensamientos y son capaces de abordar un problema estudiándolo desde diferentes perspectivas. Se sienten cómodos tratando de resolver retos en un ambiente creador, no tienen miedo al fracaso, porque crear significa experimentar y el que experimenta aprende.

Aceptar el fracaso como parte de nuestra vida nos ayuda a ser más creativos y a salir de nuestra zona de confort que es donde se generan las mejores ideas y desde donde podemos apoyar más valor.

Todos somos creativos, la creatividad empieza siempre con la duda razonable, ¿podemos hacer las cosas de otra manera? ¿Podemos variar nuestra rutina? ¿podemos salir de nuestra zona de confort? Sólo es necesario un pequeño esfuerzo.

Las personas creativas tiene un bagaje cultural en forma de T, tienen un palo central en el que son especialistas, técnicos y al que han dedicado muchas horas durante muchos años para incrementar sus conocimientos pero adicionalmente tienen un amplio bagaje cultural en otros disciplinas que no están relacionadas con el eje central, del conocimiento de estas disciplinas se generan sinergías, ideas y soluciones que generan valor y ayudan a dar soluciones multidisciplinares a problemas complejos, utilizando conocimientos de otras ciencias en la que no son especialistas pero que conocen porque debido a sus inquietudes han desarrollado como hobbies y que después contribuyen a la evolución de su actividad como especialistas.